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Robos e incivilidades generan temor en la población Said
Un clima de inseguridad y desprotección golpea a los habitantes de la emblemática Población Said de Quillota. La comunidad -compuesta predominantemente por adultos mayores y personas al cuidado de familiares con movilidad reducida o enfermedades crónicas- enfrenta una seguidilla de ilícitos violentos e incivilidades que han alterado drásticamente la tranquilidad del barrio.
El escenario se ha agudizado tras recientes robos con violencia en viviendas particulares. El pasado 12 de septiembre, delincuentes ingresaron a las 09:00 de la mañana al domicilio de una vecina, agrediéndola antes de darse a la fuga ante la activación de la alarma comunitaria. Posteriormente, un adulto mayor de 97 años, identificado como Sergio Orellana, fue víctima de un violento asalto en su hogar por parte de sujetos que se desplazaban en motocicleta, quienes lo golpearon y le sustrajeron dinero en efectivo, debiendo ser trasladado al hospital para la constatación de lesiones.
población mayor
La presidenta de la Junta de Vecinos del sector Said, Adriana Paz Poblete, advierte que el envejecimiento de la población ha convertido al sector en un blanco vulnerable para la delincuencia.
incivilidades
A las agresiones en domicilios se suma el deterioro de los espacios públicos, concentrado principalmente en la plazuela del sector. Según reportan los propios vecinos a través de redes sociales y testimonios de dirigentes, el lugar se ha transformado en punto de reunión para motociclistas, consumo de alcohol, drogas y transacciones sospechosas a distintas horas del día y la noche.
La dirigenta vecinal apunta a la proliferación de patentes de alcoholes como un factor crítico en el cuadrante del barrio.
"En la plazuela en las noches hay motos que se juntan, fuman marihuana, consumo de alcohol... En el sector tenemos ocho botillerías autorizadas funcionando en un cuadrante tan pequeño. Eso genera conflictos a los vecinos, aumenta la venta de alcohol y van a consumir a la plazuela. En la mañana amanecen las botellas y se hace transacción de drogas. Los vecinos lo han visto, pero les da miedo denunciar" sostuvo.
La problemática se ve agravada por fallas en el sistema preventivo local. Tras los temporales de invierno, un sobrevoltaje en las redes eléctricas dejó fuera de servicio al menos tres alarmas comunitarias, manteniendo a más de 15 viviendas sin este dispositivo de alerta a la espera de respuestas por parte de la empresa distribuidora Chilquinta. Paralelamente, la junta de vecinos se encuentra a la espera de los resultados de su postulación al Fondo Nacional de Desarrollo Regional (8%) para instalar un sistema de cámaras de videovigilancia.
PATRULLAJES Y EVALUACIÓN
Tras las denuncias y clamor de la comunidad, el director de Seguridad Pública Municipal de Quillota, Rodrigo Ortiz, aseguró que la repartición mantiene un despliegue preventivo constante en el sector Said.
"Ante las recientes inquietudes manifestadas por los vecinos de la Población Said, quiero informar que como Dirección de Seguridad Pública mantenemos servicios preventivos constantes con patrullajes tanto diurnos como nocturnos en el sector. Nuestro objetivo es prevenir y abordar oportunamente las incivilidades que afectan la tranquilidad del barrio".
Ortiz agregó que como Seguridad Municipal "ya tenemos coordinada una nueva visita para este mes de octubre. En esta próxima instancia revisaremos en terreno cada uno de los puntos planteados por los vecinos, evaluaremos el impacto de las estrategias implementadas y, si es necesario, adoptaremos nuevas medidas preventivas en conjunto".
Asimismo, Ortiz enfatizó la necesidad de formalizar las denuncias ante el Ministerio Público o las policías para habilitar investigaciones judiciales, e instó a los residentes a utilizar la línea de emergencia municipal 1528 para alertar de manera inmediata sobre situaciones sospechosas o incivilidades en el barrio.J