• Sea una abeja que vuele sobre las flores en el desierto florido

    Todo comenzó con un gesto pequeño, de esos que cambian el curso de una vida: un niño observando en silencio a un insecto posarse sobre un tronco. Para el hoy biólogo de Inia La Cruz, Jaime Martínez Harms, esa chispa de curiosidad infantil hacia las abejas nunca se apagó.

    Años más tarde, a miles de kilómetros de distancia, dicha fascinación encontró su complemento ideal. Hace 15 años, mientras realizaban estudios de postgrado en Alemania, Jaime coincidió con Viviana Álvarez, diseñadora e investigadora en artes mediales. De ese encuentro, nació la idea de un proyecto conjunto. Como reconoce el propio Jaime, Viviana se convirtió desde el primer momento "en el motor y la energía indispensable para dar vida a esta visión", sostiene.

    Así vio luz la actual exposición llamada "Visión de Abeja: experiencia floral inmersiva", que reúne elementos del arte, la ciencia y la tecnología para proyectar una comprensión más profunda de la naturaleza desde una perspectiva no humana.

    ¿Qué pasaría si por unos minutos pudieras experimentar el mundo como una abeja? A través de un recorrido de Realidad Virtual (VR), en este caso, acompañada por una mediación en sala, en el Museo de Historia Natural de Valparaíso, cada participante puede situarse a escala de insecto y "sobrevolar" un jardín interactivo.

    Simulación que explora dos especies de flores nativas emblemas del desierto florido de Atacama: Cistanthe longiscapa (pata de guanaco) y la Argylia radiata (flor del jote).

    Durante la experiencia, el público puede alternar entre distintas perspectivas visuales del desierto florido: visión humana, visión ultravioleta, que revela patrones invisibles para el ojo humano con los que las plantas guían a abejas hacia el alimento, y la interpretación del color y óptica propia de la abeja.

    La muestra pone un énfasis en el rol ecológico de la polinización y la evolución entre las flores y polinizadores, un diálogo vivo mediado por colores, aromas y química que posibilita la reproducción de las plantas y el surgimiento de nueva vida.

    Proyecto persistente

    "Lo novedoso es el uso de la tecnología de realidad virtual para poder transportar a la gente a la visión de las abejas y ver patrones de colores que no están disponibles para los humanos", afirma el científico Martínez, quien reconoce en retrospectiva que una vez de regreso a Chile, esta idea no estuvo exenta "de dificultades y persistencia".

    Durante seis años, el equipo postuló su propuesta a Fondos de Ciencias Públicas y posteriormente al Fondart. Tras un proceso continuo de adaptación e innovación, la iniciativa evolucionó, "hasta convertirse en una experiencia de inmersión digital centrada en las abejas del desierto florido de Atacama", logrando finalmente concretarse.

    Para Viviana Álvarez, directora artística del proyecto, la muestra aborda tres pilares clave: la visión de las abejas, la importancia de la polinización y la valoración de la flora nativa en el desierto florido de Atacama.

    "Nos da la posibilidad de ponernos en los ojos de una abeja y nos extiende la percepción de entender que otras especies perciben el mundo de forma distinta a la nuestra", dice Álvarez, y subraya que el 70% de los cultivos para consumo humano dependen de la polinización.

    Ante un escenario ecológico mundial complejo, por su parte Jaime Martínez pone énfasis con evidencia que muestra "que la diversidad y abundancia de polinizadores se ha reducido de manera alarmante en los últimos 40 años", plantea.

    Las razones son múltiples. Reducción de la biodiversidad y cambio de uso de suelo, son algunas de ellas, porque tal como indica Martínez, incluso pequeños roedores u otros animales como murciélagos podrían ser polinizadores. "Un espacio biológicamente diverso, por lo tanto, asegura la generación de alimentos y la salud de los ecosistemas".

    Aunque la abeja melífera (Apis mellifera) es la más conocida, en Chile, el biólogo afirma, existen "sobre 400 especies de abejas nativas con un rol fundamental en la polinización tanto de cultivos como de flora nativa".

    Sobre la muestra, Martínez señala que en las especies botánicas del desierto florido de Atacama, como la Argylia radiata y Cistanthe longiscapa, se han registrado más de 10 especies de abejas nativas polinizadoras.

    El profesional del Inia explica que las flores son una condición de vida para el polinizador y viceversa: "Es una relación que lleva millones de años de coevolución y que desempeña un rol fundamental no solo en la generación de alimentos, también en la conservación de la biodiversidad", puntualiza.

    Polinizar una idea

    La muestra Visión de Abeja: experiencia floral inmersiva -financiada por el Programa Nacional Ciencia Pública del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación y con el apoyo del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (Inia) La Cruz-, y que además cuenta con la curaduría y mediación de Mónica Araus Sieber, estará disponible al público hasta el próximo 7 de noviembre en el Museo de Historia Natural de Valparaíso.

    "Que después de esta propuesta haya más de sensibilidad y se tome conciencia de su impacto", manifiesta Viviana Álvarez, con un deseo a largo plazo: que el "polen" de este proyecto "se expanda y siga germinando en la sensibilidad del público". J

  • Autoridades valoran proyecto

    Sobre el proyecto, Carolina Rossi, subsecretaria del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, destacó: "Primero, se trabaja en el concepto del desierto florido, único. Dos, se unen disciplinas como la artística, el uso de la tecnología y una línea científica de investigación de cómo es la óptica de las abejas a diferencia de nosotros como seres humanos. Se genera un proyecto apoyado por Ciencias Públicas del Ministerio de Ciencias". Para Ariane Lüttecke, seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación de la Región de Valparaíso, la muestra "representa lo que como ministerio estamos buscando: cómo este conocimiento científico importante que tiene que ver con los polinizadores, con nuestro desierto florido, se lleva a una experiencia para el resto de las personas".