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Terremotos en el continente no anticipan uno seguro para Chile
Un importante hallazgo, publicado incluso en la revista Geology de The Geological Society of America, realizaron geocientíficos de la Universidad de Chile, quienes detectaron más de 800 microsismos en la comuna de San Esteban en la Región de Valparaíso. Estos movimientos dan cuenta, en términos prácticos, de una deformación activa de la Cordillera de los Andes.
Según explicaron los expertos, lograron describir "sismicidad cortical" por primera vez en las inmediaciones de la falla Cariño Botado, en la precordillera de la Región de Valparaíso. En concreto, identificaron 803 sismos de muy baja magnitud (entre 1 y 2 Mw) y escasa profundidad (entre 2 y 6 kilómetros), registrados en un área de 100 km² de la comuna entre fines de 2023 e inicios de 2024.
El hallazgo es relevante, según subrayaron los investigadores, porque confirma que el frente andino de la región se deforma de manera continua e imperceptible en el presente, descartando así la idea de una precordillera inactiva.
Asimismo, aporta nuevos antecedentes para comprender la dinámica de subducción de la placa de Nazca.
Para entender estas conclusiones, La Estrella se contactó con los académicos a cargo de la investigación, Luisa Pinto, académica del departamento de Geología UCHILE y autora principal del estudio, y Andrei Maksymowicz, académico del departamento de Geofísica UCHILE, coautor del estudio.
-En términos prácticos, ¿qué son los microsismos?
-Nosotros en sismología, en ciencias de la Tierra, llamamos microsismo a pequeños eventos sísmicos y, por lo tanto, que tienen una muy baja magnitud. Por ejemplo, en este caso, donde estamos estudiando la zona de la cuenca de los Andes de San Felipe y que estamos estudiando la sismicidad más superficial que ocurre en ese lugar, los eventos tienen una magnitud menor a 2.
-¿Qué significa que exista una deformación activa de la cordillera de Los Andes? ¿Hay riesgos asociados a ello?
- Una deformación activa significa que existe una deformación continua de las rocas en el presente en esta zona, y considerando que los microsismos de deformación son de magnitudes menores a 2, no representarían un riesgo para la población. Sin embargo, no se puede descartar que ocurran sismos de mayor magnitud asociados a esta estructura. Lo bueno es que estos son muy poco frecuentes, de escala de miles a decenas de miles de años.
EFECTOS Y TERREMOTO
-¿Qué efectos podría traer aquello en la región?
- Los riesgos asociados a una zona de falla importante como el sistema de falla de Pocuro, en la cual se inserta la falla activa Cariño Botado, son que se genera una zona de debilidad importante o se dañan fuertemente las rocas; están muy fracturadas, muy trituradas, y esto siempre es un peligro por las potenciales remociones en masa que puedan gatillarse en la zona donde están las rocas dañadas a raíz de sismos.
Asimismo, "la roca dañada en estos sectores va cayendo, acumulándose en las laderas, y potencialmente puede ser transportada por aluviones y, obviamente, aumentando la peligrosidad de los flujos".
-A propósito de sismos, Valparaíso ha registrado una seguidilla de estos en las últimas semanas. Considerando su experiencia, ¿qué significa aquello? ¿Habrá que prepararse para un movimiento telúrico significativo? Considerando, además, que países vecinos de Latinoamérica han registrado terremotos de gran magnitud.
- Las últimas semanas efectivamente han ocurrido eventos de magnitudes relativamente altas. Son eventos sísmicos absolutamente normales que, en general, ocurren en la zona de contacto entre las placas de Nazca y la placa continental de Sudamérica, y estos eventos ocurren a profundidades mayores a 10 km, 20 km, 50 km, dependiendo del lugar de la subducción donde ocurran.
"Es importante destacar que esos eventos de subducción, que son muy normales, no tienen una relación directa con los eventos superficiales que nosotros estamos observando en nuestro estudio. Hay que decir que también muchas veces se activan grupos de eventos de manera más continua, digamos, que en otros días del año y a veces por eso nosotros notamos que hay una mayor sismicidad o un mayor movimiento en un periodo de tiempo, sin embargo, esos momentos donde ocurre mayor sismicidad tampoco son indicativos de que vaya a ocurrir un evento de gran magnitud próximamente", puntualizaron. J