• Oficinas Locales de la Niñez trabajan con más de mil casos

    Con un promedio de 65 a 70 niños por cada gestor de caso y una presión constante desde los Tribunales de Familia -que derivan cerca de cuatro niños diarios a cada dependencia-, las Oficinas Locales de la Niñez (OLN) de Quillota y La Calera se han convertido en el primer frente de contención social de la provincia. En conjunto, ambos dispositivos atienden actualmente a alrededor de 1.000 niños, niñas y adolescentes (NNA) que transitan entre la participación comunitaria, problemas de convivencia escolar y situaciones de alta vulnerabilidad familiar.

    Frente a este escenario de alta demanda, el Subsecretario de la Niñez, Marcelo Sánchez, encabezó un despliegue territorial en ambas comunas para anunciar una reestructuración en el modelo de atención pública. La estrategia busca transitar desde un enfoque reactivo, centrado en atender la crisis cuando el daño ya está consumado, hacia una intervención temprana enfocada en fortalecer las competencias de los padres y cuidadores.

    trabajar con los padres

    A diferencia de las antiguas Oficinas de Protección de Derechos (OPD), las OLN no están diseñadas únicamente para intervenir cuando ya se ha consumado una vulneración grave. Su labor abarca desde la promoción de derechos y espacios consultivos hasta la detección temprana de riesgos.

    "Recuerda que la OLN, a diferencia de la OPD, no es solamente que los niños lleguen por vulneración de derechos, llegan también para visitar la OLN, para poder generar acciones de promoción y de prevención", destaca el Subsecretario Marcelo Sánchez.

    No obstante, la urgencia sigue marcando la pauta. El núcleo de la labor diaria atiende situaciones de manejo familiar complejo, conflictos en los colegios o problemas interpersonales. Frente a esto, los gestores actúan para resolver tempranamente o derivar a la oferta pública antes de que los casos escalen al servicio de protección especializado.

    La raíz del problema

    Uno de los puntos clave del nuevo enfoque para la provincia es cómo abordar conductas complejas como el consumo de alcohol y drogas, la violencia o la deserción escolar en adolescentes. Según explicó el Subsecretario, la evidencia científica demuestra que estas problemáticas comparten una misma raíz: la erosión de los entornos protectores, principalmente en la familia.

    "Un poco mirando toda la evidencia internacional, ya más de 60 años de investigación [...] ha establecido seis conductas problemáticas que tienen los niños y los adolescentes -violencia, consumo de alcohol, depresión, ansiedad, deserción escolar y conductas sexuales de riesgo- cuyo factor de riesgo, que está a la base, es la disfuncionalidad familiar. Entonces, si tú atiendes la disfuncionalidad familiar, vas a lograr evitar esas conductas problemáticas", señala Sánchez.

    Bajo este diagnóstico, la estrategia del Ejecutivo busca volcar la inversión y el trabajo profesional hacia la parentalidad, apoyando directamente a los padres, madres y cuidadores antes de que la dinámica familiar colapse.

    "Eso significa llegar antes y dejar de llegar tarde, significa anticiparte y poner el foco en los factores de riesgo y no en las enfermedades, porque finalmente cuando estás en las enfermedades la tasa de resultado es muy baja y es más costosa que cuando tú llegas y te anticipas. Y además, permíteme decirlo gráficamente: cualquier papá, cualquier mamá va a preferir mil veces antes de tener terapeutas que traten un abuso sexual a evitar ese abuso sexual para su hijo", enfatiza la autoridad nacional.

    Para concretar este giro preventivo en Quillota y La Calera, la Subsecretaría de la Niñez implementará cambios en la oferta programática e infraestructura de gestión a partir del próximo año con: Acompañamiento a la parentalidad extendido: Se fortalecerá el programa FIADI dentro de Chile Crece Contigo para extender el apoyo a la parentalidad hasta los 18 años; Intervención en crisis familiares: Las OLN contarán con herramientas directas para trabajar la contención de problemas familiares severos y acompañar a los cuidadores, evitando que los conflictos de separación o crisis terminen con la judicialización e ingreso del niño al servicio de protección, y ajuste de estándares y tecnología: Aunque en Quillota y La Calera la relación es de 65 a 70 niños por gestor -lejos de comunas extremas donde un profesional atiende más de 100 casos-, el objetivo fijado por el Gobierno es alcanzar un estándar ideal de 30 niños por gestor.

    Para lograrlo, se reasignarán recursos e introducirán cambios tecnológicos en el modelo de atención que permitan filtrar y derivar de forma automatizada hacia la oferta disponible, reduciendo las listas de espera y evitando que las situaciones críticas se cronifiquen.

    "A contar del próximo año, nosotros también vamos a tener una oferta integrada dentro de la OLN para que tampoco hayan tiempos de espera lo suficientemente largos como para que esto se cronifique, sino que se detenga a tiempo", concluye Marcelo Sánchez. J