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Con más parques y canchas buscan proteger zonas críticas
Tomarse los espacios. Que la comunidad se haga presente en las plazas y que los partidos de fútbol le ganen a los que se juntan a tomar o consumir drogas, bajo esa premisa la Secretaría Ministerial de Desarrollo Social y Familia, en conjunto con los municipios de Quillota y La Calera, se encuentra ejecutando una agresiva estrategia de recuperación de espacios públicos orientada a proteger a niños, niñas y adolescentes en barrios vulnerables.
La iniciativa, articulada a través de los programas "Transformando Barrios" y "Crecer en Comunidad", contempla una inversión total de 63 millones de pesos. No se trata de simples reparaciones estéticas, sino de una intervención social profunda en sectores complejos. El caso más emblemático se registra en La Calera, específicamente en la Villa Don José Miguel, un sector residencial que requería una intervención urgente.
recuperar desde la infancia
En La Calera, el proyecto permitió reparar el acceso principal de la villa e instalar una zona de juegos, esparcimiento y convivencia. Además, la comunidad organizó un paseo al parque Tricao, en Santo Domingo, una actividad que fue solicitada directamente por los menores del sector. En paralelo, en Quillota, los equipos municipales y los propios vecinos unieron fuerzas para habilitar y hermosear una cancha en la Población Aconcagua Norte.
Pía González, coordinadora regional de la Unidad de Niñez de la Seremi de Desarrollo Social y Familia de Valparaíso, explicó el profundo impacto que tiene esta transformación en barrios vulnerables.
"El primer impacto es sentirse escuchado, visto y con respuestas claras, que se traducen en resultados en sus barrios, porque todo el proceso de mejora o habilitación de un espacio se hace con los niños, son ellos los protagonistas. Las organizaciones comunitarias, los adultos y las instituciones, son facilitadores".
La coordinadora agregó además que "pasar de jugar en la calle o en sitios eriazos a un lugar seguro, habilitado y diseñado para ellos no solo reduce riesgos físicos, sino que también transmite un mensaje muy potente: que su bienestar importa y que la comunidad reconoce su derecho a jugar, participar y desarrollarse en entornos protegidos. Estos espacios favorecen la convivencia, fortalecen vínculos comunitarios y generan experiencias positivas que aportan a su desarrollo emocional, social y a su sensación de pertenencia con el barrio".
APUESTA A FUTURO
La oferta de estos programas, que actualmente se ejecuta con presupuestos de los años 2024 y 2025 pero con proyección hasta el 2027, busca beneficiar a más de 1.600 personas por cada barrio intervenido. La clave del éxito, según las autoridades, radica en que el diseño de las obras no nace de una oficina gubernamental, sino de las necesidades expresadas por los propios niños que juegan en calles o sitios eriazos.
El Seremi de Desarrollo Social y Familia, Nicolás Cerda Díez, aclaró que el objetivo de fondo apunta a generar un cambio cultural en la forma en que los vecinos cuidan sus barrios. "Con estas obras mejora el sentido de pertenencia y se busca generar un impacto sostenible en los barrios respecto a cómo se cría y cómo se debe proteger a niños, niñas y adolescentes. No es solamente la mejora de un espacio físico, sino que se trabaja durante 18 meses instalando en las organizaciones comunitarias, vecinos y vecinas una metodología de apoyo al bienestar de niños, niñas y adolescentes que viven en el barrio, para que sean entornos más seguros y respetuoso".
Un ejemplo de lo anterior, agregó el Seremi, es buscar que se respete que "las plazas, los espacios de las juntas de vecinos y los clubes deportivos tengan las condiciones que niños necesitan, que no se consuma drogas, que los vecinos estén pendientes de dónde y con quienes juegan los niños, que se instale la idea de que todas y todos somos responsables de cuidar a los niños de nuestros barrios".
Además, agregó Cerda, "si entendemos que con la instalación o mejora de esos espacios seguros toda una comunidad se beneficia, porque puede hacer uso de las plazas, de las canchas, de las zonas de picnic, incluso espacio para talleres". J
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el fantasma de los recortes
Al ser consultado por los recortes de presupuesto que el Gobierno del presidente José Antonio Kast se encuentra realizando, el seremi Nicolás Cerda, aseguró que "más que hablar de recortes, es importante entender que existen iniciativas que tienen una temporalidad definida y cumplen ciclos de ejecución asociados a objetivos específicos. Una vez finalizados, esos aprendizajes y lineamientos dan paso a nuevas estrategias que continúan abordando los mismos desafíos desde otros dispositivos. En ese sentido, fortalecer el rol protector de las familias, promover entornos seguros para niños, niñas y adolescentes y recuperar espacios comunitarios es una prioridad para la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf y para nuestra región".