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"Trabajamos para devolverle la tranquilidad a las familias"
La sensación de inseguridad en el valle no concuerda con las planillas de Carabineros. Mientras el sistema STOP reporta que a la semana 17 de este año los delitos e incivilidades han caído un 9,7% (con 341 casos menos que en 2025), la realidad en las calles dicta una pauta mucho más sangrienta.
Desde el domingo 26 de abril a la fecha, una seguidilla de hechos ha puesto en jaque la tranquilidad de la provincia. En La Cruz, un robo en un domicilio rural terminó con un niño herido por proyectil; en La Calera, un conductor fue interceptado con un verdadero arsenal en su auto, sumado a un homicidio frustrado y la detención de adolescentes por asaltar a un chofer de aplicación. En Quillota, la muerte de una persona a manos del dueño de un restaurante completó el cuadro de una semana marcada por la pólvora.
drogas y debilitamiento social
Para el Seremi de Seguridad Pública de la Región de Valparaíso, Hernán Silva Llagostera, este fenómeno responde a una transformación de la criminalidad. "Lo que observamos responde a múltiples factores. Si bien históricamente estas comunas tenían niveles más bajos que las grandes ciudades, hoy enfrentan un aumento explicado por el tráfico de drogas y una tendencia nacional de mayor violencia", explica la autoridad.
Silva introduce un elemento sociológico en el análisis: el debilitamiento del reproche social. "Vemos con preocupación una mayor violencia en la sociedad donde el reproche social parece haberse debilitado o se tiende a normalizar acciones que conducen al delito, como el comercio ilegal o el consumo de drogas en la vía pública", reflexiona el Seremi, quien enfatiza que el gobierno tiene un compromiso firme con fortalecer las capacidades del Estado.
ley de seguridad municipal
Uno de los puntos críticos para la provincia es su geografía: amplios territorios rurales con una dotación de Carabineros que, a nivel país, sigue siendo deficitaria. Ante la pregunta de cómo cubrir estas zonas con pocos efectivos, Silva apunta a la colaboración con los ayuntamientos.
"Un rol importantísimo es el trabajo colaborativo con los municipios. Por ello empujamos la Ley de Seguridad Municipal, que entrega atribuciones, facultades y recursos directos", señala el Seremi. El plan incluye desde proyectos situacionales (luminarias y recuperación de plazas) hasta la dotación de elementos de protección para funcionarios municipales y programas psicosociales.
la paradoja
Resulta complejo explicarle a un vecino de La Cruz o La Calera que la delincuencia está "bajando". Sin embargo, los datos de Carabineros al 26 de abril de 2026 muestran descensos significativos en delitos que antes eran frecuentes: Robo con violencia e intimidación: Cayó un 9,5% (103 casos a la fecha); Robo de accesorios de vehículos: Bajó un drástico 39,3% (159 casos).
El problema, según el análisis de seguridad regional, es que aunque hay menos robos de "oportunidad", los que ocurren son mucho más graves. El uso de armas y la participación de menores de edad en delitos violentos sugieren que la criminalidad en la provincia de Quillota está mutando hacia una estructura más violenta, ligada a bandas organizadas y al control territorial por drogas.
"Estamos trabajando intensamente para devolver la tranquilidad a las familias", concluye Silva. No obstante, para los habitantes de la provincia, la meta no es solo que bajen las cifras, sino que las balas dejen de ser parte del paisaje cotidiano del valle.
cronología de la semana
La crisis de seguridad comenzó en Quillota, donde un altercado en un restaurante terminó con la vida de una persona a manos del propietario del local, continuó con un hecho que conmocionó a la zona rural de La Cruz, donde un niño resultó herido a bala en medio de un asalto a una vivienda (ver página 3), marcando un punto de inflexión por la vulnerabilidad de la víctima. Casi de forma simultánea, La Calera se transformó en el epicentro de la actividad policial tras la detención de un sujeto que circulaba con un arsenal de armas en su vehículo, sumado a un homicidio frustrado que dejó a un joven herido de gravedad y el violento asalto a un conductor de aplicación, hecho por el cual fueron arrestados dos adolescentes.
Esta explosión de criminalidad con uso de armamento genera una inevitable sensación de inseguridad que parece contradecir las métricas oficiales del periodo. Según el último balance, el total de delitos en la provincia registró una disminución de 341 casos en comparación con el año anterior, lo que representa una mejora estadística en la prevención de delitos comunes. Sin embargo, la gravedad y la concentración de estos episodios recientes demuestran que, aunque el volumen de denuncias ha bajado, la agresividad de los incidentes que sí ocurren ha escalado a niveles de extrema preocupación para la comunidad y las autoridades. J