• Vecinos de Calle Los Carrera ruegan por un lomo de toro

    Lo que para muchos es una simple vía de tránsito, para los vecinos de calle Los Carrera, especialmente a la altura del paradero 30, en La Calera, se ha convertido en una trampa mortal. La combinación de un alto flujo vehicular, la llegada de nuevos proyectos habitacionales y la nula respuesta de las autoridades ante la solicitud de reductores de velocidad, tiene a la comunidad en estado de alerta máxima tras una serie de graves incidentes ocurridos en las últimas semanas.

    El caso más reciente, ocurrido el pasado jueves, afectó a una apoderada de la Escuela de Lenguaje Caracolito, quien fue atropellada en un cruce que los vecinos ya califican como "punto ciego". Este hecho no es aislado: apenas la semana pasada se registró otro atropello y los choques por alcance son materia de cada día debido a las frenadas bruscas de conductores que no advierten la presencia de peatones a tiempo.

    Luisa Gálvez, residente y administradora del Condominio Ravello, recuerda que el problema no es nuevo. "Desde que nos entregaron los departamentos en el año 2019 ya existía esta situación. En el paradero 30 circula demasiada gente porque tenemos colegios, la Escuela de Lenguaje, McDonald's y el Hospital cerca", explica. Gálvez relata haber sido testigo presencial de la imprudencia: "Casi me atropellan a mí en el paso de cebra; un auto frenó bruscamente y el camión que venía atrás lo chocó. La gente simplemente no respeta el paso de cebra".

    Para la directora de la Escuela Caracolito, Andrea Saavedra, la situación llegó a un punto de no retorno tras el accidente de una de sus colaboradoras. "Hace años solicitamos un reductor de velocidad porque los autos pasan muy rápido. Con el atropello de una de nuestras apoderadas, que además está embarazada, reactivamos nuestra petición formal a la Dirección de Tránsito. Estamos a la espera de una respuesta porque el flujo de autos ha crecido enormemente con los nuevos departamentos y necesitamos una solución real", señaló la docente.

    POCA LUZ Y VELOCIDAD

    Miguel Agurto, vecino de calle Johnson, añade un factor crítico que agrava el riesgo: la falta de luminarias y señalética adecuada. "Desde Lautaro hacia Quillota, los pasos de cebra no se ven de noche. Si alguien cruza vestido de negro, es invisible. Hay una oscuridad muy peligrosa en calle Carrera", denuncia con preocupación. Agurto coincide en que la solución técnica debe ser forzosa para el conductor: "Necesitamos un lomo de toro, porque ahí los autos tienen que disminuir la velocidad sí o sí, haya o no alguien cruzando. Depender solo de la voluntad del peatón o del chofer ya no basta".

    El diagnóstico de los vecinos apunta a un cambio sociológico en La Calera: la ciudad ha quedado pequeña para la cantidad de vehículos. Agurto reflexiona sobre cómo antes las familias tenían un auto por casa, mientras que hoy es común ver dos o tres por cada núcleo familiar debido a los hijos adultos que permanecen en el hogar. Esta "explosión" de motores, sumada a la mala costumbre de detenerse en doble fila para dejar a los niños en el colegio -"el besito de despedida", como dicen en el sector-, genera una congestión que ciega los pasos peatonales y aumenta el riesgo de incidentes.

    Pese a que la comunidad valora el dinamismo del sector, lamentan que la infraestructura de seguridad no haya avanzado a la misma velocidad que los proyectos inmobiliarios. La sensación de ser ignorados por el municipio es latente; los vecinos sienten que sus cartas y solicitudes duermen en oficinas mientras en la calle Carrera se siguen contando "casi atropellos" y colisiones que podrían haberse evitado con una inversión menor en reductores de velocidad.

    SOLICITUD AL CONCEJO

    Desde el ámbito político, el concejal Juan Carlos Reyes ha tomado las banderas de esta demanda ciudadana tras el último accidente. "Esta es una situación preocupante que ya he planteado en dos ocasiones en el Concejo Municipal sin obtener respuesta concreta hasta ahora", afirmó la autoridad. Reyes enfatizó que la gestión pública no puede ser reactiva ante la muerte, sino preventiva ante el peligro evidente que denuncian los apoderados.

    "No podemos esperar una tragedia para actuar. Es urgente la instalación de un lomo de toro peatonal", sentenció el concejal, quien aseguró que volverá a insistir en la próxima sesión municipal con el respaldo de las firmas de los vecinos de Ravello, Pasaje Johnson y la comunidad escolar de Caracolito. Por ahora, los residentes de calle Carrera aseguran que se mantendrán en estado de alerta, esperando que la Dirección de Tránsito finalmente priorice la vida de los vecinos por sobre la fluidez del tráfico. J

  • Liceo Comercial de Quillota asesorará la Operación Renta

    Con el objetivo de apoyar a la comunidad en uno de los procesos tributarios más importantes del año, el Liceo Comercial de Quillota habilitará un módulo de atención gratuito para orientar y acompañar a vecinos y vecinas en la realización de la Operación Renta 2026. La iniciativa será desarrollada por estudiantes de 4° medio de la especialidad de Contabilidad, quienes pondrán en práctica sus conocimientos en un contexto real, fortaleciendo así su formación técnica.

    El servicio se llevará a cabo los días martes 7, miércoles 8 y jueves 9 de abril, entre las 08:30 y las 13:00 horas, y está dirigido a contribuyentes de segunda categoría, es decir, personas que perciben ingresos por sueldos, salarios u honorarios.

    La jefa de carrera de la especialidad de Contabilidad, Verónica Pizarro Larraguibel, explicó que "lo que hacemos es trabajar con los alumnos de cuarto medio en la realización de la Operación Renta para contribuyentes de segunda categoría, ayudando principalmente a personas que a veces encuentran complejo este proceso. La idea es que puedan cumplir con su obligación tributaria de manera acompañada y clara". Asimismo, destacó que los estudiantes estarán permanentemente supervisados por docentes del área, asegurando un servicio responsable y de calidad.J

  • más autos

    Desde 2019, el crecimiento de edificios y comercios en el Paradero 30 ha sobrepasado la seguridad vial del sector. La falta de luminarias y de lomos de toro anula la efectividad de los pasos de cebra, provocando constantes atropellos. Hoy, la comunidad escolar y los residentes de Ravello exigen una intervención urgente antes de que la velocidad y la oscuridad cobren una víctima fatal.