• MacBook Neo: Apple finalmente abrió la puerta

    Siempre pensé que Apple era una marca que uno admiraba desde lejos. No porque los productos no valieran la pena, sino porque el precio de entrada era, en la práctica, un filtro. La MacBook Neo cambió eso, y cuando uno entiende el alcance de lo que significa, el dato técnico pasa a segundo plano.

    El equipo que probé tiene pantalla Liquid Retina de 13 pulgadas con resolución de 2408 x 1506, 500 nits de brillo y compatibilidad con mil millones de colores. En la práctica, eso se traduce en una imagen claramente por encima de lo que uno espera en este rango de precio. El texto se lee con una nitidez que cuesta encontrar en la competencia, y ver una película o editar una fotografía se convierte en una experiencia que uno agradece. El sonido acompaña: dos parlantes laterales con Audio Espacial y Dolby Atmos que sorprenden por su presencia y claridad para el tamaño del equipo.

    En el motor, hay un chip A18 Pro que en rendimiento cotidiano se parece mucho a lo que fue el M1 en su momento: capaz, silencioso y eficiente. La suite de Adobe corre sin drama, la edición de video y fotografía fluye, y la batería aguanta una jornada completa sin buscar un enchufe. Lo que no es: un equipo para AutoCad u otro software de alto consumo de recursos. Eso hay que tenerlo claro antes de comprarlo.

    La carcasa de aluminio pesa 1,23 kilos y viene en cuatro colores -rosa rubor, índigo, plata y el nuevo amarillo cítrico- que se extienden al teclado para crear una estética coherente. No tiene ventilador, así que trabaja en silencio absoluto, algo que uno empieza a valorar más de lo que imagina cuando lleva horas frente a la pantalla.

    La integración con el ecosistema Apple es otro punto que los usuarios de iPhone van a agradecer desde el primer día. Handoff permite comenzar una tarea en el notebook y continuarla en el teléfono sin interrupciones, el Portapapeles Universal deja copiar en uno y pegar en el otro como si fueran el mismo dispositivo, y para quien llega al mundo Mac por primera vez, el iPhone sirve para transferir ajustes, archivos y fotos de forma directa.

    Pero lo que más me llamó la atención fue el precio. $649.990 pesos. Menos que un iPhone. Y si eres estudiante, académico o profesor, baja a $549.990. Porque cuando Apple entra a ese rango con este nivel de calidad, las licitaciones públicas para dotar de computadores a niños que no pueden comprar uno dejan de ser solo una conversación de precio. Pasan a ser una conversación sobre qué calidad de herramienta merece un niño. Y eso, en un país como el nuestro, importa.

    Un detalle que parece menor pero no lo es: se carga con el mismo cable USB-C del iPhone. Sin adaptadores, sin accesorios extra. La MacBook Neo no es el MacBook más potente que existe. Pero es el primero que Apple construyó pensando genuinamente en los que quedaban afuera. Y eso, a veces, es más importante que cualquier benchmark. J

    La MacBook Neo no es el MacBook más potente que existe. Pero es el primero que Apple construyó pensando genuinamente en los que quedaban afuera".