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Primera mujer delegada en Quillota priorizará seguridad y orden migratorio
Con una trayectoria que recorre Chile de punta a punta, Pilar Cuevas Mardones ha asumido un desafío histórico: convertirse en la primera mujer en liderar la Delegación Presidencial Provincial de Quillota. Su llegada no es solo un hito de género para la zona, sino la incorporación de una vasta experiencia política que incluye haber sido Intendenta, Consejera Regional y, recientemente, una de las mayorías más altas en el Consejo Constitucional por la Región de Aysén.
Para la nueva delegada, su nombramiento representa un compromiso directo con el mandato del Presidente José Antonio Kast, enfocado en las urgencias que hoy aquejan al país. "Mi gestión va a estar casi un 100% en terreno para poder trabajar de la mano con los alcaldes", afirma con seguridad, destacando que su sello será la presencia constante en las cinco comunas de una provincia que destaca por su riqueza agrícola y su extensa ruralidad.
Seguridad y Ordenamiento
La nueva autoridad provincial tiene claro que la principal demanda ciudadana es la seguridad pública. En sus primeros cuatro días de gestión, ya ha completado un despliegue total por el territorio, reuniéndose con las policías y casi la totalidad de los alcaldes de la zona. Su diagnóstico es preciso: aunque Quillota no registra los índices delictivos de otras áreas metropolitanas, existen focos que requieren atención inmediata.
"Queremos bajar los índices de delincuencia y de delitos de alta connotación social, pero también las incivilidades", explica la delegada. Su plan de acción contempla combatir el microtráfico y el robo en predios agrícolas, un problema que afecta directamente la productividad del valle. Asimismo, pone un énfasis especial en la migración ilegal, aclarando que el objetivo del gobierno no es el conflicto con el migrante, sino "regular y ordenar" para recuperar la tranquilidad de los habitantes.
colaboración regional
Uno de los puntos que genera mayor expectación es su relación con el Gobierno Regional, encabezado por Rodrigo Mundaca, dada la distancia ideológica entre ambas administraciones. Sin embargo, Pilar Cuevas apela a su experiencia en el aparato público para despejar dudas. "Conozco muy bien desde adentro el funcionamiento del gobierno regional. No creo que el tener distintas tiendas políticas signifique que no podamos trabajar por mejorar las condiciones de vida de la gente", sostiene, enfatizando que la prioridad será apoyar proyectos municipales y organizaciones sociales.
Sobre la continuidad de su cargo -figura que en algún momento se cuestionó eliminar- la delegada es categórica en defender la presencia del Ejecutivo en las provincias. Para ella, materias sensibles como el orden público, la seguridad y las emergencias no deben estar condicionadas por intereses electorales.
Según explica, tomar decisiones en seguridad o gestionar un cierre de carreteras ante una crisis climática a través del COGRID puede resultar "poco popular", lo que podría generar un conflicto de intereses para una autoridad electa por votos. "Ese fue el criterio que primó finalmente: que las materias de orden, seguridad, emergencia y extranjería debieran continuar con un hilo conductor que dependa directamente del Presidente de la República para asegurar la consistencia en todo el país", sostiene Cuevas, enfatizando que la seguridad de los ciudadanos debe estar por encima de cualquier cálculo político.
elegir donde servir
Aunque nació en Santiago y forjó gran parte de su vida familiar y política en la Patagonia -donde nacieron sus cuatro hijos- Pilar Cuevas confiesa estar profundamente "enamorada" de la Región de Valparaíso. Tras cuatro años viviendo en la zona, hoy se siente una vecina más, valorando la naturaleza y la calidez de su gente.
Al ser consultada sobre su origen, la autoridad reflexiona sobre su identidad migratoria dentro de Chile, la cual hoy la tiene asentada con planes de instalarse definitivamente en la capital provincial. Con una convicción que resume su entrega al servicio público, la delegada concluye: "Uno no elige donde nace, pero uno sí puede elegir donde ir a servir". Hoy, ese lugar es la provincia de Quillota, donde espera que su gestión sea recordada por devolverle la paz a sus habitantes. J