• Regresa 'Tomás Va A Morir': "La gente ve el reflejo de lo que somos"

    Tras años de amistad y otros tantos como colegas al frente de su propio podcast, Eduardo "Edo" Caroe, Tomás Leiva y Alejandro "Buffy" Barros aseguran que jamás imaginaron que 'Tomás Va A Morir' pasaría de ser una conversación grabada en un departamento a convertirse en uno de los proyectos más escuchados del país.

    "Nunca nos pusimos metas ni nos planteamos objetivos a largo plazo", comenta Caroe en conversación con este medio. "Siempre vivimos el presente de lo que iba ocurriendo, porque lo íbamos pasando bien. Cada vez iban saliendo más cosas y las disfrutábamos, pero no hubo una planificación muy grande detrás de lo que estábamos haciendo".

    Ese mismo espíritu, más intuitivo que estratégico, es, según el comediante, lo que ha marcado cada paso del proyecto. "Cada cosa que hemos logrado nos sorprende. Cuando grabábamos en mi casa y empezamos a sacar capítulos y la gente nos escuchaba por miles, ya nos sorprendió. Después, el contrato con Spotify. Siempre ha sido así, porque nunca estuvo muy planificado. Fue bastante como jugar", explica.

    "Quizás no fue muy planificado, quizás fue por suerte", añade Barros, "pero navegamos en la embarcación correcta en el momento indicado. Partimos de la nada, pero avanzamos muy rápido. Cuando se nos acercó Spotify fue un gran impulso, y después, con la pandemia, había una demanda increíble de contenido. Y ahí estábamos con 'Tomás Va A Morir'", recuerda.

    A siete años de ese inicio en el living de un departamento, el ahora vodcast se prepara para estrenar su novena temporada. El primer capítulo debutará este domingo a las 10:00 horas en plataformas digitales, mientras que los suscriptores de su sitio estudiosneverland.com podrán acceder de forma anticipada hoy a las 20:00 horas. La nueva entrega contará con 38 episodios que se liberarán semanalmente.

    "Vamos a pelear harto. Estamos juntando rabia", adelanta con humor Leiva. "Yo creo que esa es la relación que hay entre amigos, o al menos es como a mí me gusta llevarlas. Los amigos que no pelean nunca, o que solo están para sobarse el lomo, pueden ser relaciones agradables, pero no sé si hay una amistad real. Eso también le gusta a la gente: ven un reflejo de lo que somos. Podemos estar hablando bien del otro, pero si de repente Buffy dice una h... (sic), se la vamos a hacer notar", dice entre risas.

    "Siento que hay elementos que son parte fundamental de la receta de Tomás Va A Morir", complementa Barros. "Los gritos de Tomás, mis datos huevones… todo eso va a seguir, porque es parte de lo que somos. Ahora, lo que queremos en esta temporada es volver un poco al origen: enfocarnos en que somos tres conversando".

    "Obviamente no vamos a volver al living, porque ahora hay cámaras, pero sí recuperar esa esencia", agrega. "Igual, todo lo que planificamos a principio de año dura tres capítulos, porque trabajamos mucho sobre la marcha. Pero esa es la idea".

    "Sabes que pasa harto que la gente llega y te dice 'ustedes me salvaron de esta depresión, 'ustedes me sacaron adelante', 'gracias a ustedes me titulé'", destaca Leiva. "Este es un podcast que se hace con tanto cariño, pero no logro entender por qué a alguien se le haría llevadera una depresión escuchando a tres personas que escasamente dominan un tema del que hablan, que se salen de madres a la primera, se estancan de repente en ciertas cosas... ¿Por qué caímos en gracia? A mí me elude un poco".

    "Quizás alguno ve el podcast porque encuentra guapo al Eduardo", le responde Barros, "puede haber millones de razones. Pero en general, yo diría que la gente se identifica mucho con nosotros, como los amigos que están en el carrete hablando puras tonteras. (...) No puedo decir que es la clave de la fórmula, pero sí se repite mucho. Y lo otro que también es fundamental son los ataques de risa y los chistes que tenemos. O sea, es como también la clave del podcast".

    "O tal vez la gente está tan sola, la vara de la compañía está tan baja, que nosotros la pasamos. La vara está muy abajo, entonces nosotros cumplimos perfecto y la superamos con amplitud", bromea Leiva al respecto.

    trabajo con amigos

    Con más de 250 capítulos de más de una hora, el trío asegura que no ha necesitado grandes pautas para sostener el proyecto en el tiempo.

    "Más allá de cualquier chiste, creo que es una habilidad que desarrollamos", reflexiona Barros. "Hay personas que pueden cruzar una cuerda haciendo equilibrio. Nosotros desarrollamos la capacidad de hablar, hablar y hablar".

    "Ha sido absolutamente agotador tolerar a esta gente que está constantemente alrededor", bromea Leiva. "Pero cuando terminamos de grabar, quedo muy cansado y al mismo tiempo muy contento del trabajo que hacemos juntos".

    "Es un buen tipo de agotamiento", añade. "Estamos cansados, pero contentos. Y eso define estos años".

    "También tiene que ver con que nos interesa lo que cada uno opina", agrega Caroe. "Ellos son mis amigos porque los admiro: su intelecto, sus conocimientos. Entonces, respecto de cada tema quiero saber qué dice "Buffy" o Tomás. O qué se les ocurre decir en esta parte para bromear. Cuando hay admiración y uno quiere escuchar al otro, no hay ningún tema que se repita", menciona.

    "El Edo y yo somos más de eso, de la admiración. Tomás no", remata Barros entre risas.

    "Sí, Tomás te tira para abajo", cierra Caroe. J