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Las nuevas fórmulas locales para enfrentar la basura y el reciclaje
La basura dejó de ser un problema silencioso en las comunas, hoy los municipios están impulsando estrategias distintas pero complementarias para enfrentar un desafío que afecta la calidad de vida, el entorno y la salud de las personas. Mientras Petorca ordena su sistema de aseo y dignifica un servicio históricamente precarizado, Zapallar y Cachagua apuestan por reducir el plástico en sus playas con un modelo innovador de hidratación sustentable. Dos caminos distintos, un mismo objetivo: comunas más limpias, modernas y conscientes.
PETORCA ORDENA LA BASURA
Durante años, el servicio de aseo en Petorca funcionó con contratos transitorios y tratos directos que impedían planificar, mejorar y dar estabilidad a los trabajadores. Esa realidad comenzó a cambiar en 2025 con el plan "Petorca Más Limpia", impulsado por el alcalde Gustavo Henríquez, que hoy marca un antes y un después en la gestión de residuos.
El plan se sostiene en tres pilares: fortalecer el aseo domiciliario, consolidar el retiro de voluminosos y regularizar definitivamente el servicio mediante una licitación pública. Y los resultados ya se ven en los barrios. Solo en 2025 se retiraron 229.760 kilos de residuos voluminosos en 54 operativos, evitando que terminaran en quebradas, ríos o sitios eriazos. A esto se suma la llegada de dos camiones nuevos, rutas más estables y la entrega de 46 contenedores distribuidos estratégicamente en sectores que lo solicitaron.
El alcalde Henríquez lo resume así:"Hoy estamos dando el puntapié inicial a una nueva etapa para Petorca, con un servicio de recolección correctamente licitado, camiones cero kilómetros y la distribución de contenedores según las necesidades planteadas por la propia comunidad".
En los barrios, el cambio se siente. Ana Céspedes, presidenta de la Junta de Vecinos Jesús Nazareno, destaca que "esto nos ayuda a mantener limpio el sector y da tranquilidad, sobre todo a las personas mayores". Judit Figueroa, de La Chimba Norte, agrega que los nuevos contenedores permitirán "reducir esos parramos de basura que se formaban con los perros y las bolsas rotas".
Para la encargada de Medio Ambiente, Tamara Tapia, este plan no es un operativo puntual, sino una política comunal de largo plazo que busca cambiar la relación de Petorca con sus residuos.
ZAPALLAR Y CACHAGUA
En la costa, el desafío es otro: el plástico. Según un estudio de Científicos de la Basura y la UCN, este material representa el 34,6% de los residuos en las playas chilenas. Y en verano, la presión aumenta.
Para enfrentar este problema, la Municipalidad de Zapallar y la empresa chilena Maihue instalaron puntos de hidratación con agua purificada en sectores de alta afluencia. El resultado: 50 mil botellas plásticas menos solo en enero.
El sistema funciona con una app que permite recargar botellas reutilizables inteligentes, reduciendo residuos y promoviendo hidratación segura en días de calor.Para el CEO de Maihue, Claudio Brinkmann, el impacto es evidente:"Las botellas plásticas representan cerca del 40% del peso total de los desechos a nivel mundial y solo el 8,5% se recicla. Por eso es clave avanzar en soluciones concretas y de alto impacto".
El alcalde de Zapallar, Gustavo Alessandri, destaca que la medida mejora la experiencia de vecinos y visitantes:"Nuestras playas reciben una alta afluencia de personas, por lo que avanzar en soluciones que ayuden a reducir residuos es clave para cuidar el entorno."Además del impacto ambiental, la iniciativa tiene un beneficio económico: una familia puede gastar más de $20.000 mensuales en agua embotellada durante el verano. Con los puntos de hidratación, ese costo baja y se reduce la presión sobre los sistemas de limpieza.
Aunque Petorca y Zapallar enfrentan realidades muy distintas, ambas iniciativas muestran que la gestión de residuos ya no puede seguir siendo improvisada. Petorca avanza en orden, dignidad laboral y limpieza barrial; Zapallar innova con tecnología y reducción de plásticos.Son caminos diferentes, pero con un mismo mensaje: cuando las comunas se toman en serio la basura, la calidad de vida mejora. Y eso se nota en las calles, en los barrios y en las playas. J