• Vecinos de Los Laureles ruegan por seguridad tras ola de robos

    "No queremos un vecino asesinado": así decía uno de los tantos carteles que los manifestantes de Los Laureles en Limache mostraban mientras caminaban unidos, protestando por los problemas de seguridad que vienen arrastrando desde hace dos años y que estos últimos dos meses se han intensificado.

    "PENSÉ QUE ME MATABAN"

    Vicente Carvajal es el presidente de la Junta de Vecinos Santa Rosa de Los Laureles en Limache. Ha participado en diversas Mesas de Seguridad, tanto de la pasada administración como de la nueva, pero lo que vivió la semana pasada, la madrugada del viernes 23 de enero fue lo que "movió la aguja" y que pasaran de lo administrativo a las manifestaciones.

    "Yo vivo en una parcela. Como a las 00.12 de la noche, todavía no me acostaba, la puerta de la cocina estaba abierta todavía. No sentí nada", relata Carvajal. La tranquilidad se rompió cuando se encontró de frente con la violencia en su propio dormitorio. "Vi en la puerta de mi dormitorio a dos individuos encapuchados con escopeta, pistola y cuchillo. Se me abalanzaron inmediatamente y me atacaron con una brutalidad", recuerda.

    El dirigente relata que fue reducido rápidamente: "Me amarraron de pies, de manos, me encapucharon. Por lo tanto, a contar de ese momento solo escuchaba. No supe, no vi nada, y lo único que hacía era proteger mi cara nomás porque me llegaban las patas en la cabeza constantemente".

    Durante un violento lapso de entre 20 y 30 minutos, uno de los delincuentes se encargó de golpearlo sin pausa. "Eso acompañado de un corte que me hicieron en el brazo con el cuchillo, me rompieron mi cabeza y constantemente amenazándome de matarme", explica. Los sujetos huyeron con su camioneta, enseres del hogar y hasta el sistema de grabación de cámaras (DVR). "A pesar de cooperar en todo, actuaron con una brutalidad tremenda. Y la verdad es que yo pensé que al término de todo este tema me iban a disparar o me iban a apuñalar. Fue terrible, fue horroroso", confiesa el dirigente, quien logró salvar su celular escondiéndolo entre su ropa.

    el robo se normalizó

    Para los habitantes de Los Laureles -un sector rural que estima una población de unas 2.000 personas-, la delincuencia se había vuelto una sombra cotidiana. "Este tema ya terminó por ser una actividad diaria y nocturna, como que el robo acá ya se normalizó. Todos los días y a cada rato: 'vecinos entraron en tal poste', 'vecinos entraron en mi casa'", señala Carvajal.

    Sin embargo, el ataque al presidente de la junta de vecinos marcó un punto de no retorno. Antes, los delitos se concentraban en viviendas no habitadas o robo de animales. "No habíamos llegado a la instancia que los compadres se metieran cuando estuviera habitado y actuar con esta agresividad. Entonces, obviamente que esta fue la gota que rebalsó el vaso", afirma.

    vecinos movilizados

    Tras la manifestación, la comunidad ha sido enfática en que no aceptarán más promesas incumplidas de mesas de trabajo anteriores. Su petitorio se concentra en tres necesidades urgentes para garantizar la seguridad del sector rural:

    1. Luminarias Públicas: Carvajal denuncia que existen dos sectores específicos que carecen totalmente de iluminación. "Son unas verdaderas bocas de lobo, donde es un ambiente maravilloso para los delincuentes. Estamos pidiendo que se instalen luminarias".

    2. Punto Fijo de Carabineros: Debido al crecimiento poblacional, consideran que el patrullaje ocasional es insuficiente. "Ya no es suficiente una camioneta que venga a darse una vuelta tres o cuatro veces en la semana. Eso es una risa, es una burla. Es necesario un punto fijo acá en Los Laureles porque no nos sirve dar un aviso y tener que esperar los tiempos que demanda desde el centro de la ciudad al sector rural".

    3. Mejora del Transporte Público: La baja frecuencia de microbuses (cada una hora o hora y media) y sus horarios restringidos preocupan de cara al inicio del año escolar. "En marzo se inician las clases y los jóvenes, si no alcanzan movilización, tienen que caminar hacia sus parcelas y cruzar los sectores que están sin luminarias".

    "Vamos a ver cómo reacciona la autoridad, si nos van a cumplir o no", advierte Carvajal. Por ahora, la presión social ya generó un primer movimiento: un operativo policial reciente que dejó tres detenidos en el sector. El próximo miércoles, los dirigentes rurales se reunirán en una mesa de trabajo con autoridades comunales, provinciales y regionales para buscar soluciones definitivas. Mientras tanto, los vecinos aseguran que volverán a manifestarse "las veces que sean necesarias".

    REFUERZOS ADICIONALES

    El alcalde de Limache, Luciano Valenzuela, afirmó comprender las preocupaciones vecinales y reconoció que "lo ocurrido demuestra que se requieren refuerzos adicionales". Respecto a las luminarias, explicó que tras destrabar problemas administrativos, el municipio está en condiciones de "subir la licitación para ejecutar el proyecto".

    Sobre el transporte, el edil señaló haber sido insistente ante la Seremi para aumentar frecuencias en zonas rurales. Finalmente, Valenzuela convocó a una reunión este miércoles a las 17:00 hrs. con la Delegación Presidencial y Carabineros para "reforzar y complementar el plan de seguridad que ya estamos desarrollando".

    se sienten desprotegidos

    Desde la Unión Comunal (UNCO) de Juntas de Vecinos, el secretario Marco Mena advirtió sobre un "deterioro en la tranquilidad de nuestros barrios" debido al aumento de delitos como el microtráfico y el robo en lugar habitado. Según el diagnóstico de la organización, existe una brecha crítica entre el avance de la delincuencia y la capacidad de respuesta actual. "El vecino se siente desprotegido por deficiencias estructurales como la falta de luminarias y existe una frustración reiterada respecto a la demora en los tiempos de respuesta de las patrullas", sentenció.

    Mena enfatizó que la seguridad requiere una estrategia "integral y territorial" que no se limite solo al uso de la fuerza. Para la UNCO, la prioridad debe ser corregir el abandono de las zonas periféricas y fortalecer la organización comunitaria. "La mejor forma de abordar el problema es fortalecer los puntos débiles, por ejemplo más presencia en sectores rurales, que es lo que hoy falta", concluyó, haciendo un llamado a que las comunicaciones entre vecinos sean más "fluidas y solidarias".

    La masiva manifestación del miércoles fue la primera, porque tal como aseguró Vicente Carvajal, no pueden aceptar que los robos y la delincuencia se normalicen y, de momento, autoridades y vecinos concuerdan en que necesitan más presencia policial.J

  • operativo policial

    Durante la jornada del lunes, Carabineros, en el marco de los servicios preventivos en la comuna de Limache, específicamente en el sector de Los Laureles, logró la detención de dos individuos por microtráfico y por tenencia de arma de fuego. Además, se detuvo a una tercera persona, que mantenía una orden de detención vigente y que además posía antecedentes por robo en lugar habitado. La detención dos primeras detenciones se realizaron luego de una fiscalización a un vehículo que circulaba de manera errática. Al ser controlado, el conductor del auto, I.N.R.V. no solo no tenía su licencia de conducir, sino que además el vehículo se encontraba pasado a marihuana y se comprobó que, además, manejaba bajo los efectos del alcohol. En el asiento posterior se encontraban dos personas, una de las cuales mantenía en su poder, escondidas, bolsas con lo que resultó ser cocaína, por lo que fue detenido por la Ley 20.000, incautándose también el dinero en efectivo y su celular.