• Promesa del fútbol murió tras chocar con su moto

    Se había levantado al alba para trabajar en la cosecha de las cerezas, en un predio cercano a su hogar, pero como la etapa de maduración de esta fruta aún es temprana, el quillotano Alejandro Cáceres Sepúlveda se desocupó pronto. Con solo 18 años y una energía envidiable, el joven tomó su moto para regresar a su hogar en el mismo sector Los Almendros, en localidad de La Palma, para aprovechar el resto del día con sus abuelos, y más tarde ver a su padre y hermanos.

    No obstante, un trágico accidente impidió para siempre estos reencuentros. Cerca de las 09.40 horas del miércoles, cuando Cáceres avanzó por la calle Los Almendros, perdió el control de su moto e impactó contra un furgón que avanzaba en dirección contraria. "Yo estaba barriendo acá en el patio de mi casa y sentí el chancacazo y un caballero que estaba esperando colectivo acá en el paradero de al frente, dijo que el furgón no venía rápido. Lo que pasa es que la moto se le fue al joven a la izquierda. Era nueva la moto, creo que apretaba un poquito y la moto aceleraba mucho", comentó una vecina del sector, que pidió reserva de su identidad.

    Tras el fuerte impacto, los vecinos del lugar llamaron a equipos de emergencia. De acuerdo al relato de testigos, primero arribó Bomberos, luego personal de Samu y Carabineros. Se le ejecutaron maniobras de reanimación por cerca de media hora, pero sin éxito, ya que las múltiples fracturas en su cuerpo derivaron después en un paro cardiorespiratorio y falleció en el lugar. La Sección de Investigación de Accidentes del Tránsito (SIAT) de Carabineros Aconcagua y Marga Marga investiga el hecho.

    Goleador innato

    Alejandro Cáceres Sepúlveda, conocido entre sus amistades como "Cebrita", era un joven apegado a su familia y amante del fútbol. En la casa de sus abuelos y de su padre a menudo jugaba a la pelota con su hermano y hermana menor. Su madre, en tanto, había permanecido alejada del lugar en el último tiempo, ya que según conocidos de la familia, se mudó a otra comuna. La cancha de Los Almendros, a metros del hogar del joven, también fue testigo de sus habilidades para el fútbol. Por eso, a los siete años, ingresó al Centro de Formación Futbolística "Wilson Castillo", en donde llegó a ser capitán de su categoría 2001.

    Con la experiencia alcanzada allí, hace casi un año, el joven pasó a las filas del Club Deportivo Unión Alborada.Desde la institución, su secretario Ismael Zamora, cuenta que Alejandro se unió al club este 2019, siguiendo los pasos de su núcleo familiar, siempre ligado a los colores de Unión Alborada. "Era un excelente jugador, muy buen deportista, hacía unos goles olímpicos como él solo. Era delantero, era carrilero, hacía hartas cosas, era polifuncional", expresó con emoción, el dirigente. Este año, Cáceres fue pieza clave para que la institución destacara en el ámbito deportivo, ya que se desempeñaba en la serie de honor. De hecho, Zamora contó que estuvieron "peleando en la Copa de Oro" y que gracias a él clasificaron muy bien. "Alejandro fue fundamental para este proceso", remarcó.

    Alguien que también vio brillar a Alejandro en las canchas de la zona es su amigo José Fierro, quien apenas supo del accidente, llegó al lugar. "Era muy alegre, siempre lo vamos a recordar por su simpatía y porque era un muy buen amigo de sus amigos. No puedo creer que esté muerto", manifestó. El cuerpo del quillotano sería entregado ayer a la familia, pero hasta el cierre de esta edición, aún no se anunciaba la hora del funeral, el cual posiblemente será este sábado.J